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Eliana Cano

Paso a paso, sin prisa, contigo y conmigo; cada crisis es una oportunidad de crecimiento y transformación.

Licenciada en Psicología. UNIVERSIDAD COMPLUTENSE DE MADRID. 2002.
Experto Universitario en Trastornos de Personalidad y Experto Universitario en Psicoterapia Breve. SOCIEDAD ESPAÑOLA DE MEDICINA PSICOSOMÁTICA Y PSICOTERAPIA.
Formación en Terapia Gestalt. ESCUELA MADRILEÑA DE TERAPIA GESTALT.
Formación en Terapia Integrativa. Eneagrama. FUNDACIÓN CLAUDIO NARANJO.
Formación en Terapia Familiar Sistémica desde la visión Gestáltica. PSICOGESTALT.
Certificado de Aptitud Pedagógica CAP. Especialidad: Psicopedagogía. INSTITUTO DE CIENCIAS DE LA EDUCACIÓN DE MADRID.
Curso de Experto Universitario en Formación de Formadores. UNED.
Curso de Experto Universitario en Animación Sociocultural. UNED
Curso de Director de Centros Sociales. INFOREM.
Curso de Experto Universitario en Mediación y Promoción Familiar. UNED.
Curso de Prevención y Atención a la Violencia de Género para Equipos de Salud Mental. ESCUELA NACIONAL DE SANIDAD.



Mi recorrido


Al terminar la carrera en Psicología inicié una serie de viajes tras conectar con una sensación de vacío y con el deseo de volar de mi ciudad de residencia: Madrid. Durante esos años fuera empezó a asentarse en mí la necesidad de búsqueda de mí misma.

El momento donde descubrí mi pasión en el acompañamiento a personas fue a mis 25 años, después de trabajar como voluntaria internacional en un proyecto llamado “Les Villages des Jeunes” (http://www.villagesdesjeunes.org/). Allí entré en contacto con mi parte más humana acompañando procesos de reinserción social. A lo que sumé la conexión conmigo a través de la naturaleza característica de la preciosa aldea Vaunières, donde viví durante más de un año y a la cual vuelvo con cierta frecuencia desde entonces.

Cuando regresé a España comenzó mi camino profesional en lo social, donde he estado trabajando aproximadamente diez años, especialmente con menores en riesgo y familias.

Con 33 años, y después de una separación muy dura tras 15 años de convivencia, me adentré en una crisis muy profunda. Busqué ayuda profesional y caí (literalmente) en los brazos de Amor Hernández, quien me ha acompañado y me acompaña en mi camino hasta el momento presente sin juicio, sin empujar, abriendo en mi otra mirada, y guiándome en mi proceso de autodescubrimiento y aceptación como camino de sanación.

No, tumba mía, no voy a golpearte. No voy a estrellar contra ti mi cabeza. No me arrojaré sobre ti como si fueras tú la culpable. Una cuna eres; un nido. Mi casa. Y sé que te abrirás. Y mientras tanto, quizás me dejes oír tu música, porque en las piedras blancas hay siempre una canción. (María Zambrano, “La tumba de Antígona”)

Pasaron los meses e hice varios talleres de desarrollo personal con ella y, como consecuencia, vino el cambio también en mi trabajo: abandoné el puesto y la asociación con el vértigo de la crisis económica, y también con la ilusión y el miedo de poder, por fin, emprender mi camino como autónoma en consulta privada. Por aquel entonces Amor Hernández ya empezaba a sugerirme hacer la formación y decidí llamar a la Escuela Madrileña de Terapia Gestalt y concertar una entrevista. Fue Paco Peñarrubia quien me entrevistó y a partir de ahí emprendería otra fase de mi viaje: la formación de tres años en la EMTG. Este proceso cambió mi vida, mi actitud y me dio las herramientas necesarias para seguir mi camino como psicoterapeuta y como ser humano.



Continué mi búsqueda con el trabajo Fisher-Hoffman de relaciones parentales, donde pude ver otra parte de mi sombra, los patrones familiares y mi herida de la infancia. A través del Programa SAT, y en paralelo, comencé a profundizar en el Eneagrama, una herramienta que me ha servido para adentrarme aún más en mi carácter y que, además, utilizo como guía para mi trabajo en consulta. El año pasado concluí la formación en Terapia Familiar Sistémica, dirigida por Juan Carlos Calvo, que me ha posibilitado una mirada complementaria y para la que trabajé como tutora en la siguiente promoción.

De manera simultánea comencé mi formación en género y trabajo como formadora desde hace más de cinco años, facilitando talleres a profesionales de la salud para la inclusión de la perspectiva de género en la atención psicológica, social y médico-sanitaria.

Tuve también la oportunidad de trabajar como Asesora de Promoción y Prevención en violencia sexual desde una perspectiva de género para el Ministerio de Salud de Colombia y UNFPA (Fondo de Población de Naciones Unidas)en 2013 en Bogotá, Cali, Medellín, Santa Marta y Bucaramanga. Una experiencia muy enriquecedora.

Como resultado, incluyo de manera transversal una perspectiva de género como actitud y filosofía en los procesos que acompaño tanto con hombres como con mujeres, ya que todas y todos estamos bajo la sombra del patriarcado.

El maltrato o abuso contra las mujeres (y los aspectos femeninos de los hombres) es epidémico, ya sea sutil o descarado. (Christiane Northrup, “Cuerpo de mujer, sabiduría de mujer”).

Gracias a mis maestras y maestros. Gracias a mi familia por estar, confiar en mí y no juzgar mis decisiones. Gracias a la vida por darme la oportunidad de trabajar en lo que me apasiona y a las personas que acompaño porque de ellas aprendo cada día.


Mi trabajo como Piscoterapeuta

Para mí la psicoterapia es un espacio de búsqueda, de acompañamiento y de guía en procesos de autodescubrimiento, responsabilidad y conciencia. Es un lugar de encuentro, un lugar seguro donde poder tomar conciencia y asumir la responsabilidad de lo que somos y hacemos a través de una mirada compasiva y sin juicio.

Mi propio proceso ha supuesto un camino hacia mí, donde poco a poco fui perdonándome, fui desterrando a mi jueza interna y fui dando cabida a la emoción y al instinto. A través de la psicoterapia vamos poniendo conciencia en el ego, en la máscara y en ese traje que a veces tanto nos aprieta, para dar paso a un proceso de cambio que comienza con la aceptación.

Aprender a reírme un poco de mí misma ha sido una clave importante; el humor es algo que me ha ayudado mucho en mi proceso y que utilizo también como psicoterapeuta. Cuanto más yo soy yo, más tú eres tú.

Por todo ello, acompaño en procesos individuales, terapia de pareja y terapia familiar con hijas/os adolescentes.